martes, 1 de mayo de 2007

Porque odian

Porque odian (2)
Larry Elder

Puede consultar la primera parte de esta entrevista, en el que la autora de Porque odian: una superviviente del terror islámico advierte a Estados Unidos describía, como libanesa, sus experiencias con el islamismo.

Larry Elder: ¿Qué provocó la invasión de la yihad en el Líbano de 1975?

Brigitte Gabriel: A comienzos de los años 70, el Líbano era un país de mayoría cristiana, una república muy parecida a Estados Unidos. Prosperamos. Nos centramos en hacer crecer nuestra economía. Éramos multiculturales, justos y tolerantes, y teníamos una política de fronteras abiertas. Recibíamos a todos en nuestro país, porque queríamos compartir la occidentalización que habíamos creado en Oriente Medio. Desgraciadamente, muchas de las personas que vinieron no querían asimilarse y adoptar costumbres occidentales, sino que querían arrastrarnos a su cultura islámica tribal. Hacia 1974, los cristianos dejaron de viajar. Nos convertimos en prisioneros en nuestros hogares y ciudades porque los musulmanes creaban controles en calles y carreteras que cambiaban continuamente de sitio. Nuestra religión estaba escrita en nuestro carnet de identidad, de modo que los musulmanes detenían los coches, examinaban los carnets y si correspondían a una familia cristiana, les disparaban a sangre fría. A toda la familia... Fundamentalistas musulmanes empezaron a llegar de todo el mundo árabe para luchar junto a los musulmanes del Líbano.

Elder: Háblenos del islamofascismo en Occidente.

Gabriel: El Center for Religious Freedom se infiltró el año pasado y recogió doscientas publicaciones de algunas de las mezquitas más prominentes de los Estados Unidos. Esos libros, proporcionados por el Gobierno de Arabia Saudí a las mezquitas norteamericanas, enseñan a los musulmanes a vivir en territorio infiel y les dicen cómo tratar con los infieles. Estas publicaciones saudíes instan repetidamente a los musulmanes, y cito textualmente, "a odiarlos por su religión", refiriéndose a cristianos, judíos, ateos y todos los demás. Afirman que la justicia, la libertad, la hermandad y la igualdad provocan todos los problemas del mundo. Esto se está enseñando en las mezquitas.

Hay cosas aún peores. Afirman que es el deber religioso de todo musulmán imponer el Gobierno islámico a cada uno de los países del mundo. Este deber religioso es vinculante y una sagrada obligación de la yihad. Muchas personas no se dan cuenta de que bajo la bandera del Islam los musulmanes mataron a niños en Israel, masacraron a niños en el Líbano, mataron a los coptos de Egipto, asesinaron a armenios en Turquía, mataron hindúes en la India y expulsaron a más de 900.000 judíos de territorio árabe. Todo eso sucedió antes de que pusieran sus ojos en Occidente y antes del 11 de septiembre de 2001. Esta es la religión del Islam.

Elder: ¿Existen musulmanes moderados que condenen a los radicales, que no se sientan amenazados por la democracia?

Gabriel: Sí, pero yo los llamo musulmanes practicantes y no practicantes. Creo que es una descripción mejor que "moderado" o "radical". Un musulmán practicante acude a la mezquita, reza cinco veces al día, no bebe, cree que Alá le dio a la mujer para ser su propiedad:-para pegarla, para lapidarla... Cree que cristianos y judíos son monos y cerdos porque están malditos por Alá. Cree que es su deber declarar la guerra a los infieles porque son los enemigos de Alá. Eso es un musulmán practicante.

Un musulmán no practicante ya no va a la mezquita ni reza cinco veces al día, toma un vaso de vino ocasional y cree que la mujer es igual al hombre. Cree que no puede asesinar a su mujer porque quiera hacerlo. No cree en tener cuatro esposas sólo por placer sexual. Ya no cree que, como musulmán, tenga el deber de matar a los cerdos y los monos que han sido malditos por Alá. Un musulmán no practicante tiene educación, es un intelectual que cree que el Corán –redactado en el siglo VII– no se aplica a los estándares de hoy, y que el Islam necesita reformarse. Esos musulmanes sí existen y viven en Occidente. Sin embargo, forman tal minoría –estimamos que cercana al 2%– que son irrelevantes porque es la mayoría la que está provocando el problema ahora.

Elder: ¿Qué debería hacerse?

Brigitte Gabriel: Clausurar nuestras fronteras. Tenemos terroristas atravesándolas. Al Qaeda está trabajando con el MS-13 [la mafia salvadoreña Mara Salvatrucha], introduciendo terroristas de Al Qaeda en el país. Hezbolá está haciendo lo mismo. Estimamos que ya hay miles viviendo en Estados Unidos. Hamas está aquí, tiene células en más de cuarenta estados. También tenemos que reformar nuestros programas de inmigración y visado. Necesitamos monitorizar quién está entrando en el país y por qué. Necesitamos incrementar la Inteligencia humana, lograr ese elemento humano que recopila información; lleva años establecer confianza con el enemigo con el fin de sacar secretos de ellos. En cuanto al fichado, quiero que todo el mundo que encaja en el perfil de un terrorista sea fichado. Tenemos varones entre los dieciséis y cuarenta años de edad que han cometido actos terroristas por todo el mundo en nombre del Islam. No son ancianitas de Ohio con canas. No son niños que van a Disney World por sus vacaciones de Pascua.

Elder: ¿Qué sucedería si un demócrata ganara las elecciones del 2008?

Gabriel: Estamos condenados. Nuestros enemigos quieren que ganen los demócratas. Estas últimas elecciones, las páginas web yihadistas lanzaban las campanas al vuelo y afirmaban que los demócratas son nuestros aliados la guerra contra Estados Unidos... y quien venga a continuación va a tener que lidiar con los mismos problemas que Bush.